Ayer abrí mi Feedly para ojear algunos blogs de camino al trabajo. En apenas diez minutos me encontré con 3 “tutoriales de”, 4 “guías para”, 2 «claves de» y  5 “cómos”. ¿Sabes qué pasó cuando cerré la aplicación? Fui incapaz de recordar a qué blogger pertenecía cada post. Los 15 artículos parecían sacados del mismo blog: ninguno.

El problema no estaba en los titulares

Ya sabemos que hay palabras y fórmulas que, incluidas en el título de un artículo, disparan los clics. Y todos los que tenemos un blog queremos que nos lean, así que todos recurrimos en mayor o menor medida a estos trucos de redacción. Es habitual encontrar titulares parecidos en blogs diferentes, pero no fue esto lo que me confundió ayer.

Algo pasaba con los contenidos

Guías, plantillas, tutoriales, rankings…  mi Feedly estaba repleto de artículos que, aun viniendo de blogs diferentes, eran calcados en su esencia: secuencias de pasos a seguir, cosas que hacer (o evitar), recopilaciones de términos, listados, instrucciones… Contenidos tan neutros y asépticos que eran imposibles de asociar a una persona.

Esto no tendría mayor importancia si no fuera porque utilizo Feedly para seguir blogs personales… y aquella mañana, los artículos que pasaban ante mis ojos eran de todo menos personales. Lo que leía eran informaciones tan frías y distantes que podrían haber sido redactadas por una inteligencia artificial.

Robot humanizado

La importancia de humanizar

A todos los que trabajamos en publicidad nos duele la boca de tanto decir lo importante que es humanizar las marcas. De explicar una y otra vez que comunicar no es exponer un listado de características, sino trasladar ideas, historias, sentimientos y estilos de vida que conecten con los potenciales clientes.

Por eso es normal encontrar discursos de superación en anuncios de zapatillas deportivas, relatos sobre creatividad en spots de smartphones, sentimientos de fraternidad en campañas navideñas…  La “humanización” juega un papel indiscutible en el marketing empresarial. ¿Por qué tendría que ser diferente en el marketing personal?

Antes de trabajar las marcas de otros, deberíamos asegurarnos de que la nuestra es realmente personal

Contenidos didácticos y contenidos genuinos

Para nuestros lectores, quienes entran a nuestro blog esporádica o religiosamente, somos una suma de contenidos. Y es aquí, en el contenido, donde podemos desarrollar nuestra faceta más personal. A mí me gusta clasificar el contenido que leo (y publico) en dos categorías:

  • Los contenidos didácticos son las guías, las plantillas, los tutoriales… Son claves para posicionarnos a nivel profesional, porque a través de ellos demostramos nuestros conocimientos.
  • Los contenidos genuinos son los que están construidos a partir de ideas, opiniones o experiencias propias. Como tienen un componente personal muy marcado, dan lugar a artículos únicos (genuinos). Estos contenidos nos permiten “humanizar” nuestra marca personal y diferenciarnos de otros profesionales.

¿Es mejor un contenido que otro? Yo creo que los dos se complementan para construir una marca personal sólida y creíble. Como estoy seguro de que ya has leído medio millón de artículos de tipo didáctico, aquí van algunos ejemplos de artículos que considero genuinos:

  • Isra García cuenta su punto de vista sobre el marketing digital.
  • Lucas Aisa reflexiona sobre lo que implica influir.
  • Pepa Cartini comparte una experiencia muy personal sobre storytelling.

Tres posts en los que sus autores comparten ideas, experiencias y vivencias relacionadas con su profesión. Porque para humanizar nuestro blog no necesitamos cambiar los temas sobre los que publicamos, no hay que abrir una nueva línea editorial. Basta con atreverse a crear, expresar y opinar. Ya habrás comprobado en los ejemplos anteriores que un contenido genuino también puede ser didáctico y aportar valor.

Persona trabajando con WordPress

De las marcas personales a las #PersonasConMarca

No puedo hablar de los blogs personales sin tocar este tema. Para mí, el término de marca personal tiene un problema de enfoque. En su construcción, la palabra “marca” actúa como elemento central, protagonista, mientras que el término “personal” queda relegado a un segundo lugar (actúa simplemente como matiz).

Por ello, interiorizar el concepto de marca personal, sin reflexionar sobre lo que implica, puede llevarnos a pensar que lo correcto  en un blog de marca personal es dejar a un lado los contenidos “humanos” (opiniones, reflexiones, experiencias).

No sé tú, pero yo soy persona antes que marca. Y quiero que mi personalidad forme parte de mi blog más allá de un estilo de escritura. Por eso he creado el término #PersonasConMarca, que refleja cómo creo que debe ser el marketing personal: creativo, natural y por encima de todo, humano.

Un marketing en el que «lo que sé» tenga tanto peso como «lo que pienso». Y como no hay nada mejor que predicar con el ejemplo, he querido abrir mi blog con este artículo.

Y tú, lector, ¿qué opinas del uso que se hace hoy en día de la marca personal? ¿Conoces algún bloguero que se atreva a ser una #PersonaConMarca? Cuéntamelo en los comentarios.

Ah. y si estás de acuerdo con el concepto de #PersonasConMarca, te invito a ponerlo en práctica. Humaniza tu blog. Exprésate. Comparte tus inquietudes. Desmárcate de los demás potenciando aquello que te hace verdaderamente único: ser tú mismo.

De la marca personal a la persona con marca
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